
Y, según sea su preparación, contribuyen eficazmente a la digestión. Entre los países de la Unión Europea, España destaca como el mercado donde se registra un consumo más elevado, ya que son ingrediente principal de numerosos platos regionales: habas a la alavesa, a la catalana, a la granadina, a la rondeña... Las pequeñitas que no hayan granado mucho constituyen una verdadera delicia. De ello saben bien los vitorianos, muy exigentes a la hora de calibrar la calidad y genuinos en su preparación, tanto con bacón, jamón o perretxikos.
En Navarra, es costumbre degustarlas sin desgranar; es decir, con la vaina. Esta formulación se conoce como habas con calzón, y resulta un plato muy fino. También es muy buena época para tomarlas con guisantes y patatitas nuevas; en menestra, en cremas...
Una de las recetas para preparar habas a la vitoriana o alavesa puede ser la siguiente: Se pelan cuatro kilos para cuatro personas y se ponen a cocer en agua hirviendo (cinco o seis minutos). En un recipiente aparte, poner 1 dl. de aceite de oliva. Cuando esté templado, añadir 2 chalotas o 2 cebollas picadas y dejar que se vayan haciendo poco a poco. Después, se agregan las habas escurridas, 200 gr. de jamón troceado y un poco del agua utilizada para su cocción (como un par de dedos por encima del conjunto). Tapar y dejar que cueza todo suavemente durante unos quince minutos. Antes de servir, comprobar el punto de sal, pues depende mucho del jamón.