Poner en remojo en agua tibia la noche anterior y reservar. Poner a cocer el agua y el caldo de cordero con la cebolla, puerro, hierbas, sal y aceite, y cuando empiece a hervir incorporar los garbanzos y la carne troceada. Cuando estén casi cocidos, echar las pencas de acelga en bastoncitos, junto con un majado elaborado con pan, perejil, ajo, almendra –todo frito– y azafrán tostado, mojado con vino blanco. Dos minutos antes de terminar la cocción incorporar las hojas de acelga cortadas finamente y los altalitones.