1. Cocer las alubias (pueden usarse de una conserva de calidad).
2. Triturar la mitad de las alubias.
3. Calentar 3 cucharadas de aceite en una cazuela y rehogar la salvia y el ajo durante unos minutos.
4. Añadir todas las alubias, las trituradas y las enteras.
5. Añadir litro y medio de agua, salpimentar y sumarle el tomate.
6. Dejar que hierva y echar la pasta para que se haga.
7. Servir caliente con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un poco de pimienta recién molida.