Mari Carmen Díez Conde nos prepara crema de café y leche en Nájera, con la misma receta que le enseñó su madre, Basi Conde
El licor de café y leche no falta en la mesa de esta najerina. Siempre lo saca junto a los turrones y dulces para la charla distendida en familia o para sentarse en el sofá junto a los suyos y esperar a que den las doce campanadas. Esto, en Nochevieja. La receta viene de antaño. Así se la enseñó su madre, Basi Conde, que era la que lo hacía en familia para aquellas cenas de hijos y nietos congregados en el caserón de la familia en Villa Benita, la zona najerina donde los ebanistas tenían antaño sus talleres, cuando la ciudad y cuna de Reyes comenzaba a forjarse como la capital del mueble. «Eran otras navidades», recuerda Mari Carmen.
Incluso cuando ya la familia fue creciendo, Basilisa elaboraba una botella de este licor para cada uno de sus 4 hijos, que regalaba con esmero en la visita anterior a la cena de Nochebuena para que cada uno la llevase a su domicilio. Luego, transmitió la fórmula a los suyos, y hoy todavía, y a pesar de que han pasado los años, la siguen elaborando.
Mari Carmen Díez reconoce que la elaboración es bien sencilla: «Usamos un bote de leche condensada, y esa va a ser la medida para combinar el resto de ingredientes. En el vaso de la batidora vertimos ese bote de la leche condensada y cuando lo tenemos, rellenamos el bote con leche entera normal, limpiando las paredes del bote con una cuchara para que no queden restos de la leche condensada. Vertimos también esa leche en el vaso mezclador y agregamos media botella de whiski. Añadimos al líquido resultante una yema de huevo, una cucharada de café soluble y otra de cacao en polvo. Batimos bien con la batidora hasta que quede una mezcla homogénea y vertimos el líquido en una botella. Lo dejamos 24 horas en el frigorífico y listo para tomar. Se sirve frío».
La historia de este licor se remonta al pueblecillo de Castildelgado, en La Riojilla Burgalesa. Un pueblo conocido por la elaboración artesana del chocolate. Allí nació Basilisa Conde y aunque, huérfana de madre, se crió en Anguciana, de su familia materna aprendió la elaboración de este licor navideño. «Lo elaboramos en Navidad como hacía mi madre, así nos acordamos de ella», sentencia Mari Carmen. Al brindar con una copita de este licor, toda la familia Díez Conde se acuerda de la madre y de la abuela. Incluso el que esto escribe.
LA RECETA
Ingredientes: Un bote de leche condensada, un bote de leche entera, media botella de whiski, una yema de huevo, una cucharada de café soluble y una cucharada de cacao en polvo.
Dificultad: Fácil