Cocina:
Sin duda lo mejor. Materia prima de reducido coste elaborada a la perfección. Recetas de las de siempre del Echaurren y nuevas elaboraciones. Postres excelentes
Entorno:
Mesas corridas con mesas muy anchas y no existe holgura con las sillas dispuestas de forma que no puedes "independizarte" de los comensales de al lado. Esta disosición provoca que sea más fácil hablar con el desconocido de al lado que con la gente con la que has venido de enfrente. Por otro lado la música y su volumen en un espacio diáfano y de mesa corrida hace que la gente tenga que elevar el tono de la conversación por lo que el ruido de fondo se llega a hacer desagradable.
Menús/Carta: Corta y complicada para pedir. Puedes confeccionarte dos tipos de menús donde la única diferencia es el número de platos que puedes elegir de la carta. Existen unos platos con "*" los cuales no son seleccionables en el menú (sorprende que entre algunos de los platos dentro y fuera de menú solo hay 1,5 ? de diferencia). Esta combinación difiiculta confeccionar menús variados cuando vas en grupo.
Vino de la casa incluído en los menús degustaciones perfecto, muy redondo.
Servicio:
Poco preparado, poca experiencia para el ritmo que conlleva la sala, provocan que se perciba desagradable el trato desde que entras. Largas esperas, camareros esquivan tu mirada. No te queda claro como cliente quién es la persona responsable de atenderte. La figura de "Jefa de Sala" por llamarlo de alguna manera, es de una persona sin experiencia, sin capacidad para aplicar una flexible
Incidencia: Después de pedir, transcurrido un buen tiempo, nos comunican que no queda uno de los platos de pescado. Es un tema que entiendo se he de comunicar en el momento de la comanda pero no le di importancia. El problema viene cuando se pide que se sustituya por una merluza (diferencia 1,5 EUR) pero el problema viene cuando todos los comensales habíamos pedido un menú degustación. La respuesta inmediata es "Eso es imposible". Sorpresa generalizada. Tras pedirle que lo consulte con la responsable, esta viene al cabo del tiempo para confirmarno lo que "ya nos había dicho" la camarera, ni siquiera se ofrece pagar un suplemento (que por 1,5 ? me hubiera parecido mal gestionado), simplemente que está fuera de los menús ya pedidos. Cuando ves la respuesta de la responsable de sala y la poca experiencia y flexibilidad de ésta te resignas y comentas con el resto de comensales que esto es digno de comentar y que así lo haremos, aparece de nuevo y nos dice que nos lo cambia tras dos negativas. Respuesta tardía. No fue capaz de pedir disculpas y/ o preocuparse ni en la despedia.
En resumen si vas en un grupo amplio y sin prisas, en el que practicamente se ocupe una mesa, puede ser una buena opción. No iría con mi pareja.