Con bajo aporte calórico, alto contenido en fibra y fuente de vitaminas, el pimiento es un producto muy recomendable, también en dietas para adelgazar
María Jesús Chinchetru Ranedo es nutricionista. Cuando hablamos de alimentos, en muchas ocasiones es necesario conocer el contenido y el continente para saber qué es lo que comemos y saboreamos con los cinco sentidos.
La nutricionista lo tiene suficientemente claro y destacada algunos valores del pimiento. «Pertenece al grupo de las verduras y hortalizas, por tanto, básicamente es agua e hidratos de carbono, por lo que su aporte calórico es muy bajo», asegura. Su contenido tanto proteico como de grasas también es mínimo, por lo que resulta muy útil en dietas de adelgazamiento (siempre que se coma de la forma adecuada), por ejemplo, «crudo en ensaladas o al horno como entrante o en guarnición acompañando segundos platos».
Por ahí deja un apunte de referencia. Su utilidad «siempre y cuando se coma de la forma adecuada». Ahí pone un ejemplo concreto. Acompaña a otros productos y no cansa. «Es decir, que si vamos a tomar pinchos por Laurel, San Juan o demás zonas de picoteo de Logroño, seguro que encontramos el pimiento entre las excelencias culinarias de La Rioja, que, como no nos cansamos de repetir, por su bajo aporte calórico se puede acompañar con jamón, anchoas, solomillos, huevos…».
Pero, además, entre los valores destaca la fibra y su efecto saciante. «No olvidemos», precisa María Jesús Chinchetru, «que el pimiento presenta un alto contenido en fibra, importante para la progresión del bolo alimenticio, y evita los problemas de estreñimiento, además de tener un efecto saciante que ayuda a controlar la ingesta de calorías».
Los pimientos tienen sus peculiaridades según los colores y sabores. « Aparte del color ( rojos, verdes y amarillos), los pimientos se clasifican en dulces y picantes y cada uno tiene sus propias características».
Según afirma Chinchetru, «los dulces son aconsejados para personas con el estómago delicado y los picantes pueden resultar irritantes o incluso laxantes para personas con una tendencia a un tránsito intestinal acelerado».
Sin embargo, hay cierta controversia entre los nutricionistas sobre los pimientos picantes. «En los picantes, afirma, está presente la capsaicina, que provoca una mayor secreción del jugo gástrico y aunque existe controversia, algunos investigadores indican que esto produce irritación segregando más mucosidad que protege el estómago...». Pero sucede que «también se están investigando sus propiedades analgésicas».
El pimiento es una fuente de vitaminas. «Es cierto», precisa la nutricionista. «Posee una gran cantidad de vitaminas, destacando la vitamina C, y tiene más incluso que las naranjas y las fresas. Esta vitamina es un potente antioxidante que entre sus acciones incluye favorecer la absorción del hierro de los alimentos, aumentar la resistencia de las infecciones…».
No son pocas las vitaminas, según sostiene María Jesús. «Entre otras vitaminas que posee el pimiento están la provitamina A, vitamina E y vitaminas del grupo B, como son los folatos».
Ya saben. Una fuente de vitaminas. «La provitamina A que contiene betacarotenos ( capsantina ), pigmento que da el color a las frutas y verduras, se transforma en el organismo en vitamina A y resulta esencial para la visión, como antioxidante, para el buen estado de piel, mucosas, cabello, huesos, sistema inmunológico…».
Y algo parecido sucede hasta en la dieta para los embarazos. «Los folatos», indica, «se aconsejan en la dieta de la mujer durante el embarazo para el correcto desarrollo del feto, sobre todo, durante las primeras semanas de la gestación».
O como antioxidantes. «La vitamina E y algunas del grupo B ( B6, B3, B2, B1) son potentes antioxidantes protegiendo a las células del envejecimiento precoz, con sus ya conocidas consecuencias».
María Jesús Chinchetru pone algún pero. El mismo viene derivado no del propio pimiento, «sino de su elaboración, porque su digestión puede resultar dificultosa, sobre todo cuando están fritos, por la gran cantidad de aceite que absorben».
La nutricionista termina recomendando que para su conservación «podemos guardarlos en el frigorífico en una bolsa de plástico perforada».
Parámetros de calidad
La variedad pimiento najerano tiene una longitud de entre 15 y 18 centímetros y una anchura aproximada de 8-9 centímetros. El peso de cada ejemplar oscila entre los 225 y los 300 gramos. El fruto tiene un color rojo intenso cuando está maduro y es de sabor dulce, de una gran finura y muy agradable al paladar.
La Asociación Profesional de Productores de Pimiento Najerano y Santo Domingo se constituyó hace once años y está integrada por siete miembros que pertenecen al sector productor, elaborador y comercial.